Fea

Gustavo Vera - 268 visitas

Cuando nací, el doctor fue a la sala de espera y le dijo a mi padre:

Hicimos lo que pudimos…pero nació viva.

Mi mamá no sabía si quedarse conmigo o con la placenta.

Como era prematura me metieron en una incubadora…con vidrios polarizados.

Mi madre nunca me dio el pecho porque decía que solo me quería como amiga.

Yo siempre fui muy peluda. A mi madre siempre le preguntaban: ¿Señora, la parió o la tejió?

Mi padre llevaba en su billetera la foto de la niña que venía cuando la compró.

Pronto me di cuenta de que mis padres me odiaban, pues mis juguetes para la bañera eran un radio y un tostador eléctrico.

Una vez me perdí. Le pregunté a la policía si creía que íbamos a encontrar a mis padres. Me contestó: No lo sé; hay un montón de lugares donde se pudieron haber escondido.

Mis padres tenían que atarme un trozo de carne al cuello para que un perro jugara conmigo.

Si, amigos, yo soy FEA, tan FEA que una vez me atropelló un auto y quede mejor.

Cuando me secuestraron, los secuestradores mandaron un dedo mío a mis padres para pedir recompensa. Mi madre les contesto que quería más pruebas.

Tuve que trabajar desde chica. Trabajé en una veterinaria y la gente no paraba de preguntarme cuanto costaba yo.

Un día llamó un chico a mi casa diciéndome: Ven a mi casa que no hay nadie.

Cuando llegué no había nadie…

El psiquiatra me dijo un día que yo estaba loca. Yo le dije que quería escuchar una segunda opinión. De acuerdo, además de loca es usted muy fea me dijo.

Una vez cuando me iba a suicidar tirándome de una terraza de un edificio de 50 pisos, mandaron a un cura a darme unas palabras de aliento. Solo dijo: en sus marcas, listos…

El último deseo de mi padre antes de morir era que me sentará en sus piernas.
Lo habían condenado a la silla eléctrica.

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